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Las actividades en la Oficina Regional Latinoamericana y Caribeña de Religiones por la Paz se iniciaron en el 2003. En el año 2005 se creó la Red Juvenil Interreligiosa Latinoamericana.
Ella agrupa actualmente a líderes jóvenes encargados de las áreas juveniles de organizaciones y movimientos estudiantiles de más de veinte organizaciones católicas, protestantes, evangélicas, judías, musulmanas, afro-latinas e indígenas de Latinoamérica.
El Racaz de Marom AmLat representa a los jóvenes judíos en este espacio, siendo miembro del Equipo Ejecutivo de la Red Juvenil Interreligiosa Latinoamericana.
Red Juvenil Interreligiosa Latinoamericana
Visión
Ser una red de jóvenes de fe que a través del diálogo respetuoso y la cooperación, fomenta la cultura de paz, la transformación de conflictos y el desarrollo sostenible con presencia activa en toda América Latina y el Caribe.
Misión
Somos una red de organizaciones religiosas que agrupa a jóvenes en Latinoamérica y el Caribe para promover el intercambio, la formación, el diálogo y la cooperación entre las distintas religiones, movilizando a las juventudes de fe hacia la construcción de la paz.
Objetivos
- Fomentar el intercambio y el conocimiento de las distintas religiones respetando sus identidades.
- Promover la conscientización en el seno de la sociedad, promover el dialogo y cooperación de las religiones.
- Fomentar de la cultura de paz, la transformación de conflictos y el desarrollo sostenible.
- Apoyar las iniciativas a nivel regional y nacional de los jóvenes miembros de la Red.
¿Por qué Marom está involucrado en el Diálogo Interreligioso?
Creemos que el trabajo entre religiones realmente acerca la paz mundial, a través de conocerse los unos a los otros, compartir experiencias y proyectos comunes.
Valoramos íntegramente el hecho de que son las diferencias las que nos acercan.
Si tenés alguna duda respecto a este u otros temas, no dudes en contactarte con nostros haciendo click aquí.
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Ninguna religión es una isla
. Por Rab. Abraham Joshua Heschel
Ninguna religión es una isla: ninguna tiene el monopolio de la Santidad.
Somos compañeros de todos los que reverencian a D’os.
Regocijémonos cuando el Nombre Divino es loado.
Ninguna religión es una isla: compartimos el compañerismo de la humanidad y la capacidad de compasión.
El espíritu de D’os vive en todos, judíos y gentiles, hombres o mujeres, en consonancia con sus actos.
El Adam único de la creación promueve la paz.
No hay quien pueda decir: “Mis ancestros son más nobles”
No existe un monopolio de la Santidad; no existe verdad sin humildad.
Somos diferentes en nuestra devoción y en nuestros compromisos.
Debemos unirnos en nuestro trabajo por la supremacía de D’os.
D’os está próximo a todos los que Lo invocan con verdad.
Es posible discordar sin desprecio.
Que podamos ayudarnos los unos a los otros a superar la dureza de nuestros corazones, abriendo nuestras mentes a los desafíos de la fe.
¿Debemos colocar nuestras esperanzas en el no suceso del otro? ¿O será mejor que recemos por su bienestar?
Que el interés mutuo pueda sustituir el desprecio mutuo, ya que compartimos la precariedad de la condición humana.
¿No tenemos todos UN solo Creador? ¿No somos todos hijos de D’os?
Que no seamos guiados por la ignorancia y el desprecio.
Que la santidad de nuestras vidas ilumine nuestros caminos.
La mano de Dios se extiende a todos aquellos que Lo buscan.
Puedan nuestros actos reflejar la imagen divina que existe en nosotros.
Puedan aquellos que reverencian al Eterno, conversar unos con otros, y que ese diálogo permita a todos reconocer el esplendor de D’os. |